Boccaccio '70 (episodio "Las tentaciones del doctor Antonio")

Año: 
1962
Film: 
Color
Duración: 
60 min
Producción: 
Concordia Compagnia Cinematografica e Cineriz (Roma), Francinex e Gray Films (Paris)
Distribuidora: 
Cineriz
Censorship visa (viewed): 
46452
06/02/1962

Los demás episodios de la película son: Renzo y Luciana de Mario Monicelli, El trabajo de Luchino Visconti, La rifa de Vittorio De Sica.
El doctor Antonio es un moralista inflexible y lucha, a su manera, contra la irrupción de la inmoralidad. Improvisa sermones para asombrados escultistas, molesta a las parejas en búsqueda de intimidad, llega incluso a arrancar las portadas de las revistas en los quioscos. Hasta que (el colmo para él), debajo de las ventanas de su habitación colocan un cartel publicitario gigante en el cual se ve la imagen de una mujer hermosa, que con su sonrisa cautivadora, exhorta a tomar más leche. El doctor Antonio intenta, en vano, que lo quiten; luego decide ensuciarlo arrojando botellas llenas de pintura. El cartel será sometido a censura por las autoridades pero un chaparrón destapará otra vez las curvas sinuosas de la tentadora. La cual acabará por obsesionar los sueños del doctor Antonio, sin parar. Hasta que, una mañana, encuentran al doctor delirando y trepado en el cartel. Mientras una ambulancia lo lleva al hospital, Cupido mira burlón.

Crew

Dirección: Federico Fellini
Guión: Federico Fellini, Tullio Pinelli, con la collaborazione di Ennio Flaiano
Director de fotografía: Otello Martelli (Technicolor)
Operador de cámara: Arturo Zavattini
Música: Nino Rota
Escenografía: Piero Zuffi
Montaje: Leo Catozzo
Productor: Carlo Ponti

Cast

Peppino De Filippo : dott. Antonio Mazzuolo
Anita Ekberg : la donna del cartellone
Antonio Acqua : il commissario
Eleonora Nagy : Cupido
Dante Maggio : capo operaio
Donatella Della Nora : sorella del dott. Antonio
Giacomo Furia : operaio
Alfredo Rizzo : capo cantiere
Alberto Sorrentino : l'operaio attacchino
Monique Berger : la signora del bar
Polidor : operaio
Gesa Meiken : la signora questuante in chiesa
Mario Passante : il sacrestano
Achille Maieroni : l'autista di mosignore
Silvio Bagolini : un segretario di monsignore
Enrico Ribulsi : il moralista con gli occhiali scuri
Ciccio Barbi : l'ingegnere nell'auto
Giulio Paradisi : il ragazzo nell'auto
Giuliano Gemma : Ercole

Peculiarites

Durante muchas semanas en el verano de 1961 Federico sigue jugando con Anita entre las maquetas del barrio EUR, reconstruido perfectamente por el escenógrafo Piero Zuffi. La historieta inspirada en el “Corriere dei Piccoli” se ha convertido en una sátira de Swift, un apólogo contra los filisteos. El doctor Antonio, acosado por la imagen despampanante de Anita, denuncia la inseguridad grotesca de los moralistas de profesión. Sin embargo, Anitona está nerviosa. Ya no es la vikinga despreocupada de La dolce vita; es una estrella de fama internacional y lo sabe. Sus nuevas preocupaciones han modificado su carácter, lo han hecho difícil. Ni siquiera Fellini conseguiría otra vez que bailara descalza en Caracalla durante largas noches o que entrara vestida en la Fuente de Trevi. Entre todos los pobladores nocturnos del barrio EUR en miniatura, Anita parece ser la que menos se divierte. Según dicen, se ha enfadado porque no sabía que debía animar un cartel publicitario y quería un papel verdadero. Casi siempre está encerrada en su casa rodante y mira la televisión. Pero en el plató, cuando Fellini le muestra los movimientos que debe realizar, paseando por las casitas y las farolitas, vuelve a convertirse en el símbolo de la eterna feminidad que ha sido en La dolce vita.
Tullio Kezich, Fellini, Milano, Camunia, 1987, pp. 309-310

Reviews

Giovanni Grazzini
Fellini con Las tentaciones del doctor Antonio se concedió unas vacaciones. Se ha querido divertir y ha sabido divertir, focalizando como buen católico, uno de los aspectos más grotescos de ciertas campañas moralizadoras. Ha conseguido que Peppino De Filippo actuara de manera excelente, que Anita Ekberg mostrara todas sus dotes, colocando alrededor de ellos a una pequeña muchedumbre de personajes caracterizados hasta la zozobra.
"Corriere della Sera", 24 febbraio 1962
Lorenzo Pellizzari
El autor de La dolce vita nos ha asombrado, de verdad, y de manera positiva. Abandonen [...] las ansiedades místicas y las visiones angélicas, las complacencias morbosas y corruptoras, las singularidades y las singularidades absolutas, las escorias decadentes y falsamente autobiográficas, Fellini ha regresado [...] al tímido y respetuoso contable de El jeque blanco, es decir, incluso a sus orígenes. [...] Lo fabuloso y lo monstruoso se aúnan contra los cuatro caballeros de un moderno Apocalipsis. La hipocresía, en primer lugar, y luego el entorpecimiento, la intolerancia y la mentira.
"Cinema Nuovo", a. XI, n. 157, maggio-giugno 1962
Tommaso Chiaretti
La intención polémica es, sin ninguna duda, la sustancia intrínseca del episodio de Fellini [...]. Fellini defiende ahora su Dolce vita con una clara y continua referencia a ella. La defiende a su manera, es decir, atacando con fuerza la posición contraria. [...] La suya resulta ser una arenga despiadada, malvada y sin rodeos. [...] Por aquí y por allí (y, quizás, era inevitable), estas ganas de añadir nuevos datos, nuevas risotadas a la oración exagera el tono del discurso. Sin embargo, el director, con maniobras acertadas e inteligentes de tipo surrealista, deja pasar a través del ojo de la aguja camellos demasiado llamativos.
"Cinema 60", a. II, n. 21-22, marzo-aprile 1962