Luces de varieté

Año: 
1950
Film: 
Blanco y negro
Duración: 
100 min
Producción: 
Capitolium Film
Distribuidora: 
Fincine
Censorship visa (viewed): 
8888
18/11/1950

Liliana, una chica de provincia muy guapa, quiere tener éxito en el mundo del espectáculo. Se escapa de casa y se une a una pequeña compañía de espectáculo de variedades. El director, Checco, se enamora de ella y la hace debutar inmediatamente. Es un debut afortunado y con muchos aplausos, entre otras razones, porque durante un número a Liliana se le desliza la pequeña falda que lleva... Algunos días después, la compañía recibe una invitación para ir a la casa de un rico abogado del pueblo, quien busca un acercamiento nocturno con Liliana. Interviene Checco y, por sus celos, se monta un alboroto tras el cual todos los comediantes tienen que dejar la casa. Checco y Liliana abandonan la compañía para buscar otro empleo: la única oferta que reciben es para Liliana, pero los celos de Checco hacen que la propuesta no se pueda realizar. Con el dinero tomado prestado por su compañera Melina, que también formaba parte de la vieja compañía, Checco intenta montar una nueva agrupación con otros artistas. Sin embargo, antes del nuevo debut, Liliana lo abandona y firma un contrato con otro empresario, que queda impresionado por su belleza. A Checco no le queda más remedio que volver a colaborar con los viejos compañeros y con Melina, quien lo ha perdonado. La compañía se reúne otra vez y está viajando en tren para ir en busca de alguna buena oportunidad de trabajo, cuando en el vagón aparece una mujer hermosa. Checco la nota enseguida y la historia vuelve a empezar...

Crew

Dirección: Alberto Lattuada, Federico Fellini
Argumento: Federico Fellini
Guión: Federico Fellini, Alberto Lattuada, Tullio Pinelli con la collaborazione di Ennio Flaiano
Director de fotografía: Otello Martelli
Operador de cámara: Luciano Trasatti
Foto fija: Osvaldo Civirani
Música: Felice Lattuada
Director musical: Franco Ferrara
Escenografía: Aldo Buzzi
Vestuario: Aldo Buzzi
Decoración del escenario: Luigi Gervasi
Montaje: Mario Bonotti
Ayudante de dirección: Angelo D'Alessandro
Director de producción: Bianca Lattuada, Federico Fellini

Cast

Carla del Poggio : Liliana "Lilly" Antonelli
Peppino De Filippo : Checco Dalmonte
Giulietta Masina : Melina Amour
Folco Lulli : Adelmo Conti
Franca Valeri : la coreografa ungherese
Carlo Romano : Avv. Enzo La Rosa
John Kitzmiller : John
Silvio Bagolini : Bruno Antonini il giornalista
Dante Maggio : Remo il capocomico
Alberto Bonucci : personaggio del duo teatrale
Vittorio Caprioli : personaggio del duo teatrale
Giulio Calì : il fachiro
Mario De Angelis : maestro
Checco Durante : il proprietario del teatro
Joe Fallotta : Bill
Giacomo Furia : Duke
Renato Malavasi : albergatore
Fanny Marchiò : una soubrette
Gina Mascetti : Valeria Del Sole
Vania Orico : Gypsy Singer
Enrico Piergentili : il padre di Melina
Marco Tulli : spettatore
Alberto Lattuada : inserviente teatrale
Sofia Lazzaro [Sophia Loren] : ballerina
Giovanna Ralli : ballerina

Awards

1950-1951
Nastro d’argento a la mejor actriz de reparto (Giulietta Masina)

Peculiarites

En los primeros meses de 1950, los periódicos hablaban con cierta curiosidad de esta “cooperativa entre mujeres y maridos”, es decir, entre los dos directores y las respectivas esposas y actrices Carla Del Poggio y Giulietta Masina. En la realización de la película, Lattuada incluye incluso a su hermana Bianca, experta organizadora, y a su padre, quien compone el comentario musical.
Tullio Kezich, Fellini, Milano, Camunia, 1987, p. 166

Reviews

Ennio Flaiano
Uno de los méritos de la película Luces de variedades, codirigida por Lattuada y Fellini, nos parece la indiferencia que los autores muestran ante aquellas soluciones dramáticas ya experimentadas por una larga tradición cinematográfica, la sospecha con la que observan estas heroínas del momento, sean ellas “miss” o aspirantes actrices principiantes. Hay una breve escena, justo al final de la película, donde la protagonista – por fin, semidesnuda en el escenario (como siempre ha soñado) – envía besos y agradece al público, con los ojos llenos de lágrimas por los aplausos que, al fin y al cabo, están dirigidos a su cuerpo. Se trata de una apoteosis feroz, que corona toda una serie de observaciones sobre el carácter de los comediantes, sobre su idea del éxito y del arte y que, por lo tanto, colocan esta película (que no carece de defectos) en un nivel insólito, por encima del género ligero [...]. Más que una película satírica, el resultado es una anti-novela, donde las aclaraciones netas y crudas no reflejan la manía de proponer un realismo barato, sino que están buscadas aposta para eliminar cualquier esperanza de una solución normal, con un desenlace feliz, y van en contra de unos personajes que nunca se conmueven, al estar completamente perdidos en un juego donde la vanidad supera todos los demás sentimientos.
"Il mondo", a III, n. 18, 5 maggio 1951, ora in Lettere d'amore al cinema, Rizzoli, Milano, 1981
Tullio Cicciarelli
Luces de variedades encuentra su inspiración y sus límites expresivos en el mundo de variedades, narrando, con inteligencia ágil y con una acertada garra amargamente humorística, el verdadero rostro de los pequeños escenarios y presentando los heroísmos cotidianos de los empresarios teatrales, de las coristas, de los actores que parodian y que hacen imitaciones, así como de toda esa multitud de personajes que se agolpan a los márgenes del espectáculo de variedades.
"Il Lavoro Nuovo", 7 dicembre 1950
Arturo Lanocita
Ciertas secuencias (como, por ejemplo, el movimiento trabajoso de las mandíbulas, cuando los comediantes comen en un banquete; el espectador que silba a la transformista y ya no se atreve a hacerlo cuando ella encarna a Garibaldi, porque Garibaldi significa algo en un local popular) son el testimonio de una invención aguda e ingeniosa. Toda la película resulta entretenida y agradable, por más desigual que parezca. Sin embargo, es una pena que sus personajes suenen a algo ya visto y estén caracterizados por un sobado patetismo y que, entre todos, la menos perfilada claramente sea, precisamente, la joven protagonista.
"Corriere della Sera", 13 gennaio 1951
Geneviève Agel
En esta película ya están todos los mitos de Fellini y se anticipan todas sus obras futuras: la soledad de los personajes y la ridiculez de su condición están insertados en un clima insólito, donde los elementos principales son el sentido del “espectáculo” y la volubilidad. El barroquismo se dilata en la atmósfera asfixiante, bulliciosa, exasperada de ese pequeño teatro de provincia donde actúa Clara [sic]. La recepción de la compañía en la casa de un rico abogado enamorado de Clara [sic] ya contiene, en filigrana, los bailes de Los inútiles” y de Almas sin conciencia, así como la boda de La Strada. También podemos reconocer el mismo procedimiento de construcción dramática que se empleará, más tarde, en los mismos bailes. La idea consiste en disolver el problema individual en el frenesí de la muchedumbre y del movimiento para luego aislarlo, poco a poco, hasta el punto de reconducirlo otra vez a su total soledad interior.
"Le chemins de Fellini", Editions du Cerf, Paris, 1956